Contrato Social.

Toda la vida o por lo menos toda la carrera nos enseñan la teoría del contrato social como un principio fundamental en el que se basa el funcionamiento de la sociedad y en el que se funda la existencia misma del estado, como un principio democrático y con un cierto carácter de ser irrefutable, incuestionable, incontrovertible y evidente… Si no fuera porque se basa en dos grandes mentiras.

¿El hombre lobo del hombre?

La primera de ellas consistente en un supuesto estado caracterizado por una ambición desmedida, la falta de sentido común, de justicia y de humanidad, como un estado de gente salvaje e iletrada que únicamente piensa en fastidiar al vecino. Una sociedad deshumanizada y puramente materialista, carente de cohesión no de sentimiento solidario alguno.

Honestamente creo que dicha afirmación debe ser duramente cuestionada, me resulta difícil creer que haya sido tanto como lo describen y más bien creo que ciertos grupos dominados por una ambición desmedida e insensible fueron los que encontraron la manera de enriquecerse a costa del resto y al defender intereses egoístas provocaron una situación de caos, cuya culpa posteriormente trataron de socializar y se cayó en la generalización de que todos éramos iguales, afirmación harto difícil de sostener.

Y luego nos dicen que el ciudadano libre (que no era una especie muy abundante) aceptó ceder una parte de su libertad (casi toda al final), a cambio de tener mayor seguridad. Esto se debe tomar con pinzas considerando que la gran mayoría de las personas estaba por completo desposeída de tener ni donde caer muerta, por lo que más bien huele a una cierta elite defendiendo sus intereses. Por lo demás esa pobre gente no estaba acostumbrada a tener seguridad alguna, pues vivían en la miseria y apenas podía mantenerse con vida. Fueron las elites quienes en todo caso se vieron forzadas a sacrificar un poco de libertad a cambio de mantener el stato quo.

Por lo anterior debemos entender la fundación del estado como un sistema de protección de intereses patrimoniales y financieros, al servicio de grupos de poder, en todos los órdenes. Como un escudo contra los reclamos de sectores menos favorecidos, por no decir abiertamente explotados.

El contrato social parte de una mentira y promete otra, precisamente la de brindar seguridad, pues en la práctica esto se ha cumplido únicamente para aquellas personas nacidas en buena cuna, y con pocas excepciones cuando no de rebote, alguno que otro ciudadano se ha visto beneficiado, y eso luego de soportar varios años de calvario y muchas veces teniendo que ser un hijo o la esposa los que continúan el proceso hasta el final. No obstante se le llama contrato social a algo que de social no tiene nada.

Por otro lado debemos atender a la definición de contrato, a grandes rasgos es la manifestación de la voluntad de dos o más partes por realizar un negocio que tiene consecuencias jurídicas, y por negocio entendemos un acto jurídico que beneficia a todas las partes involucradas, pero donde obra ese rasgo característico de existir consenso, todos conocen las condiciones y todos están de acuerdo en las responsabilidades y obligaciones que conlleva, además de los beneficios que obtendrá de él.

Todavía bien entrado el siglo XX más de un 80% de la población no sabía ni leer ni escribir, y antes de eso menos. ¿Fueron consultados uno por uno o siquiera en grupos para explicarles los motivos de esto y saber su opinión? O más bien les fue impuesto y realmente muchos al final murieron sin siquiera llegar a entender que había ocurrido.

Si no fue así entonces debemos cuestionar seriamente al estado. Y si fue considerada la opinión de una horda de iletrados también debemos cuestionarlo, pues su origen se encuentra viciado o cuando menos, son circunstancias provocadas por esa misma gente, lo siguen siendo.

Cuestionamos porque tenemos cerebro, ideas y pensamiento propios. Pensar es construir, es tomar un bloque y ponerlo encima de oro, se construye sobre cimientos, se construye para progresar. Se cuestiona porque las razones dadas no tienen buenos cimientos y/o no se ve progreso. Lo inteligente es cuestionar, no quedarse callado, pues la libertad es un ejercicio colectivo, no me puedo considerar libre cuando los demás no lo son, porque entonces mi libertad es opresiva para el resto.

Por otro lado tenemos un sistema jerárquico de justicia, esto tiene el interesante efecto de colocar varias capas burocráticas entre los grupos de poder y el ciudadano común, quien al final terminó aceptando que el otro grupo era intocable, lo que al final redundó solamente en un sentimiento generalizado de resignación y conformismo.

¿Por qué aceptamos este insulto inicial a nuestra dignidad?

El hombre no era ningún salvaje ni tenía esa enfermiza y patológica ambición, al menos no el hombre común, sino ciertos grupos de poder.

¿Por qué seguimos creyendo esa mentira del contrato social?

Lo pregunto ante los evidentes y pobres  resultados.

Aquí la importancia de contar con acceso a la información y de una buena educación, sin importar si era privada o pública. Y sobre todo, la libertad de manifestarlo, hoy bajo ataque.

Si bien es cierto es una teoría que ha ido evolucionando, también lo es que dicha evolución no llegado al punto de cuestionar sus bases, mismas que son aceptadas como un dogma supremo, dándole un carácter cuasi religioso, lo cual es muy negativo porque ningún dogma es irrefutable.

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Capitalismo

El capitalismo es la forma actual predominante de gobierno y de momento es la dinámica que rige sobre la economía… Con resultados que distan de ser los mejores, y que a veces más bien conducen a preguntarnos si no habremos elegido el peor camino de todos, el más costoso en dinero, en vidas, en recursos naturales y el que al final favorece a la menor cantidad de gente.

Tiene todos los signos de un sistema esclavista mundial, por un lado hace demasiadas promesas que no cumple por lo que tiene un carácter altamente fraudulento, y por otro parece producir un serio impedimento para el libre ejercicio de la razón, impulsando un peligroso conformismo y resignación.

La mayoría de las personas parecen estar absolutamente convencidas de que no existen métodos alternativos por lo que también tiene un carácter muy limitado en cuanto a horizontes y en cuanto al ejercicio de la imaginación. A ese respecto también parece muy inclinado a la descalificación de cualquiera que simplemente tenga ideas un poco más originales.

Es un sistema que también promueve un miedo irracional al progreso y que busca continuamente la distorsión de conceptos, pervirtiendo y desvirtuando por lo general formas de pensamiento que en el pasado funcionaron, regularmente con motivo de alguna frivolidad que se le ocurrió a alguien de las elites.

Sobra mencionar que se trata de un sistema que promueve la indiferencia, el costumbrismo y la indolencia. Un sistema que parece intrínsecamente relacionado con el bienestar personal y que combate enérgicamente cualquier iniciativa de bienestar social o colectivo.

Es también un sistema que impulsa el aislamiento y la falta de comunicación como valores inatacables, como principios elementales y rectores de vida. Cualquier forma de unión o de colaboración es denostada de inmediato. Incluso en algunas personas parece manifestarse como una total fobia al contacto humano.

Es también un sistema que puede tomar la forma de una aparente unión entre las personas cuando se trata de tomar decisiones que repercutan en un retroceso pero que siempre genera división cuando se trata de progresar o de otorgar derechos a minorías.

En el sistema capitalista ser busca por un lado la concentración de riqueza pero al mismo tiempo un desprecio por los menos favorecidos, buscando de ante mano culparlos de sus propios males.

Es también un sistema inmoral en un grado muy alto, pues a unos les da hasta la obscenidad más de lo que necesitan mientras estos mismos entes se burlan descaradamente de quienes no tienen nada.

Es un sistema de justicia vertical y de privilegios, una justicia que por un lado resulta tremendamente costosa tanto para la gente como para el estado y que por otro lado en el 90% de los casos no da resultados satisfactorios, precisamente por ser un sistema controlado por las elites y para beneficio de las mismas.

Resulta también interesante la manera en que capital y religión van de la mano y comparten el mismo sistema de justicia vertical, de desigualdad y de privilegios.

Es un sistema que no solamente concentra riqueza material, sino que la asocia de inmediato con una acumulación de influencia y de poder. Tengo más dinero, tengo más influencia, mis opiniones tienen más peso, mis problemas son más graves, mis ideas más originales, mis chistes tienen más gracia, mis necesidades son más apremiantes, mis enfoques más precisos, hasta tengo mágicamente mejor gusto para el arte, el cine y la música. La humildad no es un valor precisamente bienvenido, y también concentro más atención, al punto de que otros poco a poco se tienen a si mismos en un concepto menor (esto es terriblemente dañino).

Es un capitalismo de ideas también y de educación, de recursos y de bienes y servicios. Acumulo poder e influencia al tiempo que tu te ves cada vez más aprisionado en esa misma medida.

Es un sistema que deshumaniza y que insensibiliza, donde las cosas materiales tienen más valor que las espirituales y las efímeras más que las duraderas, donde las soluciones parciales son preferibles a las de raíz y donde el aspecto económico siempre pesa sobre el social, donde la política pesa más que los derechos. Y sobre todo es un sistema donde como se dice: “El caldo siempre termina saliendo más caro que las albóndigas”.

Como sistema desmoralizador ha derivado también en un sistema de terror donde la idea de hacer valer un derecho siempre va acompañada de una amenaza de perder algo o de verse afectado de alguna manera. Esto sobre todo en materia laboral ha tenido efectos cuando menos desastrosos, y hasta genocidas, ha costado vidas y mucha sangre.

Es también un sistema que lo mercantiliza todo, que mercantiliza la dignidad y el esfuerzo humanos, todo tiene valor de mercado y como ese es un valor que regularmente no esta definido se le acepta sin más, pero que valdría la pena ír aterrizando, porque es un acto inconsciente y al mismo tiempo colectivo en el que la sociedad asigna un valor a las cosas, basándose en prejuicios y en valores preconcebidos por lo regular sin fundamento, produciendo de manera inconsciente un obstáculo para su propio progreso. Es una definición que le daría de manera provisional ya que no soy economista ni sociólogo.

El capitalismo ha restado toda fuerza a los gobiernos e instituciones al grado de que has enfermedades ahora son un negocio y a los gobiernos les tiembla la mano nacionalizar a una farmacéutica aunque el director de esta diga en público que su medicamento para el cáncer no es para los indios, como fue el conocido caso de Bayer en Alemania.

En el sistema capitalista también ser concentra el acceso a la información, por lo menos a la más reciente, como herramienta de gobierno y de control. Herramienta que a mi me permite maniobrar y a ti solamente responder a mis acciones.

El socialismo viene a ser por exclusión, cualquier forma de pensamiento que busque una alternativa al modelo propuesto por el capitalismo, modelo de desigualdad, de desperdicio, de aniquilación del medio ambiente, de deshumanización, de aislamiento, de terror y control político, económico y social.

Sobre Ateísmo.

El ateísmo o falta de creencias es un tema muy apasionante y muy polémico. Es un tema que toca sensibilidades y puede generar un debate tremendo.

Primero que nada quiero dejar en claro que lo que expreso aquí es solamente mi punto de vista y bajo ninguna circunstancia pretendo, como se me ha acusado sin fundamento antes, imponerle nada a nadie pero siempre voy a defender mi libertad de expresión al respecto. Muchos creyentes crecieron con la idea de que la libertad de expresarse es para los que creen y que los demás estamos obligados a alguna especie de silencio en forma de respeto, yo respeto la libertad de creencias pero esa misma libertad incluye mi derecho a no tenerlas y aprovecho este espacio para dejarlo plasmado.

Ahora viene la pregunta obligada ¿Por qué no creo en un dios? Porque he visto los efectos de dicha creencia… Son nulos. En el mundo real es el hombre quien resulta responsable de sus acciones y no un ente imaginario que todo lo ve pero que nunca mueve un dedo para arreglar nada.

Resulta igualmente significativo que la sociedad tiemble de terror ante la noción de abandonar la creencia en seres fantásticos en pos de un razonamiento científico, que si da resultados, que causa menos muertes y que en general resulta más noble y persigue intereses menos mezquinos.

A ese respecto he llegado a preguntarme si vivimos en una sociedad que anhela su propia destrucción, es notorio que tengamos una especie de inclinación natural por todo aquello que puede lastimarnos y al mismo tiempo rehuyamos aquellas cosas que representan un bien o una mejora, a veces padeciera incluso evidente.

Otro motivo por el que no puedo creer en dios es su total indiferencia ante los males que nos aquejan, resulta por completo inaceptable que se hable de un ser que supuestamente todo lo ve y al que se le atribuyen poderes ilimitados pero no puede quitarle el hambre a un pobre ser humano, ni mejorar su situación en forma alguna. Todo lo contrario, tenemos un dios que trabaja en favor de las elites y que curiosamente favorece al que por si mismo se favorece, sin importar nunca los derechos ni necesidades de otros, así como tampoco de animales ni medio ambiente.

Es también el dios de la inamovilidad, carente de todo dinamismo, ajeno a toda forma de cambio y de progreso, reaccionario, autoritario, sexista, siempre presto a castigar y a dar muerte.

También es el amo de la incongruencia porque pide amor y miedo al mismo tiempo. A este respecto destaca lo poco que les importa a sus seguidores el medio ambiente, al tiempo que le atribuyen su creación a ese mismo dios al que dicen seguir, a lo que igualmente se sigue la pregunta de por qué ese dios iba a querer conservar a personas que no valoran lo que hace. Sin duda es el dios de la incongruencia.

Es igualmente el dios de la concentración de riqueza, de bienes y servicios, de opiniones y derechos, de elegidos y privilegiados, contrario a toda forma de justicia social y de equidad.

Es también el dios de la ignorancia, incluso ni siquiera le importa que sus propios creyentes y seguidores no conozcan ni lo que dice su libro, y se pongan a defender algo que desconocen de plano sin tener la menor idea de lo que está escrito ahí, siempre distinguiéndose por su completa ignorancia al respecto.

¿Qué tiene de bueno ser “cristiano”, “catolico”, “creyente”?

Si se busca el significado de cristianismo o de catolicismo en cualquier diccionario, incluso bíblico, no se encuentra por ninguna parte que dichos términos aludan a ninguna virtud, nobleza, inteligencia, buenos sentimientos, sentido de justicia, de equidad, generosidad o siquiera sentido común. Ser creyente únicamente significa que crees o que profesas alguna fe religiosa pero nada más. Es notorio como muchas personas creen que son mejores ciudadanos o que merecen mayor respeto que otros por su calidad de creyentes, pero realmente y jurídicamente carece de valor.

Luego uno lee el antiguo testamento y lo que aparece son muertes, guerras sin sentido, sexismo a lo que da, más muertes, los santos varones del señor una bola de tramposos y de mentirosos y embusteros. Pecadores y mujeriegos como pocos. El sistema de creencias más conservador que existe y tiene como modelos a los peores seres humanos que hay o ha habido, pero sus creyentes ni idea.

En esa parte dios ordena que si tus hijos no son obedientes se los lleves a un sacerdote para que el trate de corregirlos, si el fracasa (aunque el libro trata de no culparlo por ello), tus hijos deberán ser lapidados (apedreados) hasta morir por el pueblo. Si dios no cambia y es más sabio e inteligente que nosotros, ¿Por qué no se practica esto? También ahí dice que si un hombre es llamado por el sacerdote a la oración y no acude, su casa deberá ser quemada con el adentro, no recuerdo si con su familia también o no, pero de cualquier manera salen perjudicados, esto infunde terror pero por supuesto él esta más que solicito para condenarlos a pasar la eternidad en el infierno por no amarlo debidamente, tal y como él los amó.

En el nuevo testamento todos ardemos por toda la eternidad. No hace falta decir más.

Y no hablemos de sexualidad.

Otro aspecto raro es la compulsiva, enfermiza y patológica obsesión en las alturas por el comportamiento sexual de sus feligreses, las desigualdades sociales y económicas no parecen tener mucha importancia, la total falta de sentido común ni la falta del menor sentido de razón, justicia ni equidad. En cambio resulta absolutamente trascendental que te masturbes, que tengas sexo antes del matrimonio, que tengas sexo con gente de tu mismo sexo, que tengas sexo por placer, esas son faltas inexcusables y absolutamente determinantes sobre la vida después de la muerte. Aunque con la excepcion aparente de tener sexo con niños, eso no parece molestarle mucho. Tener muchas mujeres tampoco es mal visto por el señor, siempre que sean del sexo opuesto y no estés casado con ninguna, el tema de las orgías no parece incomodarle realmente, mientras sean de carácter heterosexual y sean llevadas a cabo por alguien de las élites, a los pobres los fulmina sin más por tirar el semen al suelo.

Por cuanto hace a los logros de la religión estos prácticamente se reducen a servir medianamente de consuelo a algunas pocas personas en ciertos momentos de dolor, como es la pérdida de un ser querido, mismo que encomiendan a los brazos del señor. Fuera de ello podemos ver en pasado y presente toda clase de efectos nocivos, desde gente que no se atiende cuando esta enferma, hasta los que de plano mueren por enfermedad o son o han sido asesinados por no profesar una creencia ridícula en un ser que no existe, o que por lo menos no nos considera tan importantes para mostrarse, por no mencionar todas los formas de control político y económico que ha representado realmente.

En fin que la biblia es interesante como literatura, aunque poco original porque sabemos que son historias plagiadas de otras culturas, algunas falencias lógicas (se le da), y aunque le faltan dinosaurios, cavernícolas y pinturas rupestres… pero bueno esas cosas pertenecen al mundo real y no tendrían por qué figurar en una obra literaria.

La parte de los dos osos que matan a 42 niños por burlarse de un viejo ezquizofrénico, digo un profeta del señor, es cuando menos escalofriante.

Eso sería todo por el momento, esta entrada la hice como en 3 viajes del trabajo a mi casa con el celular y era lo que me salía de momento, además de un par de ediciones menores posteriores a la publicación, tengo muchos temas más que me gustaría abordar aquí pero si no no acabo nunca, y falta mucho que decir, pero lo iremos metiendo en otros temas, según surja alguna relación.

Ayotzinapa.

Hay muchas cosas que decir sobre Ayotzinapa.

La escuela normalista rural de Ayotzinapa se encuentra en el centro de un conflicto ideológico, político, social y económico desde hace al menos 4 décadas, probablemente más. Ayotzinapa es parte de un sistema de escuelas rurales de normalistas, compuesto en un principio por 46 planteles distribuidos por todo el territorio nacional, fundada por Lázaro Cárdenas, tiene un enfoque de carácter socialista, o al menos Cárdenas tuvo esa intención, y ha tratado de mantenerlo a la fecha. La razón es sencilla, este sistema funciona.

Claro, desde un enfoque de progreso, de inclusión, de igualdad, de combate a la ignorancia e impulso a una cultura de respeto a los derechos humanos. Desde ese otro enfoque, el neoliberal, por supuesto que no funciona ni nunca lo hará.

Ayotzinapa, al igual que las demás escuelas del sistema, aunque ya solamente nos quedan 16 escuelas, cumple cabalmente con su propósito educativo y formador, pero no se limita a la educación de libro de texto como quisiera el gobierno, sino que cumple su papel a cabalidad proporcionando a sus alumnos: hospedaje (sí, como las escuelas gringas), alimento, educación laica, no les cobra y encima les paga a los alumnos por asistir, comprometida al 100% con el propósito educativo tal cual lo prevé la constitución política.

Dije como las escuelas gringas, sí pero con una excepción. Las escuelas normalistas rurales como Ayotzinapa no hacen negocio con esto, el servicio se destina a las personas menos favorecidas y no a los ricos, no pagan excesivas y excluyentes colegiaturas, son educados bajo principios estrictamente laicos, científicos, concientizados sobre su realidad y tratados con respeto y con igualdad, tanto hombres como mujeres.

¿A qué gobierno le va a gustar algo así?

Bergoglio y Obama tocaron el tema, ¿sabrán algo de esto?

Esto explica en gran parte los casos de Lucio Cabañas, que salió de Ayotzinapa, los dos normalistas de esa misma escuela asesinados hace 2 o 3 años, caso nunca resuelto ni por resolverse, y los 43 normalistas desaparecidos de esa misma institución. El conflicto va para largo, el gobierno está mostrando todo el músculo que tiene en contra del sistema normalista rural y va por más, no va a parar hasta verlo hundido.

La gente de Ayotzinapa tuvo el terrible atrevimiento de usar el dinero presupuestado para gastarlo en servicios para la comunidad y para los más necesitados, no se la van a perdonar tan fácil.

Por otro lado tenemos el tema de la delincuencia organizada y los recursos naturales en el estado de Guerrero, al gobierno le interesa explotar esos recursos, a la delincuencia organizada le interesa traficar droga y otras actividades ilícitas, bueno eso a ambos, y también ambos están muy interesados en explotar hasta la médula a los campesinos e indígenas, luego ni el gobierno ni el narco, ni las trasnacionales tampoco están interesados en personas que estén conscientes de su realidad, que exijan condiciones de trabajo decentes, salarios suficientes para subsistir, acceso a la información y al sistema de justicia ni mucho menos servicios médicos, en suma, personas que reclamen ser tratadas con respeto y dignidad, trato que se les niega por su condición étnica y su posición social, me da un gusto tremendo ver que la gente ya no se traga el cuento del güero decente y el prieto ignorante, no es así.

Capitalismo vs Socialismo.

No voy a abundar demasiado en este tema por el momento, pero todos tenemos muy claro un conflicto histórico que también se ve reflejado aquí, claramente hay una intención de privatizar el sistema educativo, y también de convertirlo en uno orientado a  educación técnica, nadie tiene absolutamente nada en contra de la educación técnica. Todo lo contrario son las personas que le saben al “Nintendo” y que básicamente tienen este asunto funcionando, además de descubrir e inventar muchas cosas. El adelanto científico y tecnológico es absolutamente crucial para el progreso y bienestar de un país.

Pero resulta soberanamente estúpido, soberanamente pendejo, pretender que TODOS los estudiantes del país van a dedicarse a una misma cosa. O más bien se trata de ir generando la percepción de que las ciencias sociales o bien no tienen una aplicación inmediata o bien son ciencias que poco a poco se van a ir convirtiendo en un lujo para la gente normal. Al alcance solamente de extranjeros o de las élites nacionales, a las que menos les importa esto.

A ningún gobierno actual le interesa tener estudiantes que exijan mejores salarios ni condiciones generales, que busquen realmente competir y no se limiten a ser meros “buenos empleados”, ni tampoco le interesan estudiantes con memoria histórica ni consciencia social, que se manifiesten ni se quejen en lo más mínimo, que exijan derechos ni respeto alguno.

Y por supuesto tampoco se desean estudiantes que protesten ante la incipiente, sino es que operante ya, explotación de los recursos naturales en el estado de Guerrero ni en ningún otro, seguramente sin afectar al medio ambiente porque gobierno y trasnacionales se distinguen tanto por respetar estas cosas.

Por eso la estrategia de terror, para asustar, despoblar, aterrorizar y silenciar, además claro de desviar la atención a otros temas que no afecten el negocio.

Sobre la espiritualidad.

Continuamente escuchamos a la gente hablar de espiritualidad como si fuera sinónimo de algo que pertenece al ámbito religioso, ajeno a la civilización y a la modernidad, como algo que se relaciona con la divinidad y no con nuestro comportamiento diario.

Creo igualmente que la idea de la divinidad debe ser analizada de manera más concienzuda, menos dogmática, menos religiosa, entendida la religión como lo que realmente es, cono un sistema político y económico de control, y no como alguna forma de realización espiritual o de contacto con algún ser supra personal que va a descender a solucionar nuestros problemas mágicamente.

La espiritualidad más bien debemos entenderla como el estado emocional y de ánimo que tenemos, que cambia a cada momento, que no podemos racionalizar ni sistematizar, porque ello equivale a matarlo en su esencia, mecanizarlo y con ello inmovilizarlo. Pero también con la visión que tenemos de la vida y de la gente, la concepción que tenemos de las cosas condiciona y delimita la manera en que actuamos frente a ellas, lo que a su vez moldea nuestro entorno y a nosotros mismos. En la medida en que nos cultivemos tendremos una idea más completa del entorno y mayores alternativas de respuesta al mismo, lo que a su vez nos permite encajar y socializar.

Debemos encontrar la manera de amalgamar nuestros impulsos y de compatibilizarlos con el espacio y libertades de los demás. Entender que nuestras acciones tienen efectos que trascienden el ámbito material. La espiritualidad debe ser un ejercicio de conciencia, una actividad constante de adquisición de conciencia, sobre nosotros y sobre los demás, sobre las cosas que nos rodean y que se ven afectadas por nuestras acciones o por la falta de ellas.

Sobre la burocracia.

Como la gente nos ve:

Si estás mal preparado y/o das un mal servicio: Mediocre, perdedor, corrupto, entraste por palancas, mantenido, parásito. Burócrata al fin y al cabo.

Si estás bien preparado: Yo no sé que haces ahí, te iría mejor en otro lado, tienes poca visión, desaprovechado, miedoso, tonto.

Sobre los desaparecidos en seco.

En EUA se habla de los desaparecidos en acción, en México somos un tanto mamones con los términos, aquí no desaparecen en acción, desaparecen en seco, desaparecen a secas, se desaparecen, los desaparecen, hoy están, mañana no. Hoy llenan un espacio, mañana no. Hoy llegan a dormir, mañana no… ni nunca. Esa persona nunca te hará reír de nuevo, ni dormirá contigo, ni comerá contigo de nuevo, ni festejará nada contigo, no volverás a escuchar su voz ni a ver su sombra.

Tenemos una terrible y por demás reprobable costumbre de acostumbrarnos, nos acostumbramos al IVA, al TUA, al ISR, nos acostumbranos al narco, al terror, al secuestro, al tráfico, al tránsito, a la contaminación, a la pobreza, a la carencia, a la discriminación, a la injusticia, a la ignorancia, a la desinformación y lo más seguro es que nos vamos a terminar acostumbrando a las desapariciones. Todo se nos hace normal al poco. Ya se nos hicieron normales los descabezados, los descuartizados, los demembrados, los colgados, loe secuestrados, todo es normal en México.

Nuestros antepasados sostenían la mentalidad de ignorar el dolor, de reírse del dolor, de asustar a la muerte… ¿lo harían el día de hoy?

No me gusta el término de desaparición forzada, parece dar a entender que la persona se veía en posición de oponer alguna resistencia, como algo que a las autoridades les costara mucho trabajo, ojalá fuera el caso porque entonces no existirían dichas desapariciones, considerando lo ligeritos que son para trabajar nuestros agentes.

Homero Simpson siempre habla del crimen perfecto, las desapariciones son el crimen perfecto. No hay tipo legal, no hay procedimiento que seguir, no hay criterios de la SCJN o TCC, no hay voluntad política ni la sociedad tiene idea del motivo por el que ocurren, ni mucho menos del destino de las víctimas.

Cuando una persona desaparece es cuando existe con mayor fuerza e intensidad que nunca, es cuando más es buscada, querida, solicitada, anhelada, valorada, extrañada y sentida. Es el acto de mayor crueldad, el resquebrajamiento de una familia, de una relación, de un lazo, de una unión. Es una herida abierta por siempre, que siempre sangra, que siempre duele. Es atacar por la espalda, es lastimar a quien no lastimó, es eliminar del mapa a quien no te estorba, es aruinar los sueños de otro a manos de quien no los tiene, pagar bien con mal, vida con muerte, libertad con una jaula.